sábado, 28 de junio de 2008

Hace dos semanas se había conseguido el 33° título de la historia del fútbol argentino profesional, y hoy se ganó el último partido del campeonato ante Banfield, por la decimonovena fecha del Torneo Clausura 2008. Fue 3 a 2 con goles de Darío Cvitanich para los locales y de Radamel Falcao García, en dos oportunidades, y Matías Abelairas para el campeón. De esta manera, nuestro conjunto finalizó en la cima de la tabla con 43 unidades, cuatro más que Boca y Estudiantes de La Plata.
Sin efectividad al principio
El conjunto conducido por Diego Simeone salió al campo de juego con el trofeo de campeón. Con el capitán Eduardo Tuzzio a la cabeza fueron a saludar a los hinchas que colmaron la popular visitante.
En el primer tiempo nuestro elenco tuvo innumerables chances para abrir el marcador pero la pólvora estuvo mojada. Falcao García lo perdió increíblemente tras un rebote en Pablo Santillo, arquero de Banfield. Desvió el remate cruzado a los 16. Diez minutos más tarde Rodrigo Archubi, de buena labor, estrelló su disparo contra el poste izquierdo.
Y a los 36, nuevamente, el colombiano Falcao García remató contra el travesaño rival. Los goles de la visita se hacían desear. El que no perdonó a la primera de cambio fue el local, cuando a los 41 Cvitanich definió solo abajo del arco ante un indefenso Juan Pablo Carrizo, portero riverplatense.
SoBre el final llegó la fiesta
El peor River se vio durante los primeros quince minutos de la etapa complementaria. Encima sufrió otro gravísimo fallo arbitral. El juez Pablo Lunati inventó un penal de Carrizo a Cvitanich, que el delantero transformó luego en gol. Con el correr de los minutos, Banfield tuvo buenas ocasiones para aumentar el tanteador pero no pudo vulnerar a Carrizo por tercera vez.
Abelairas comenzó a cargarse el equipo desde la mitad de cancha. Le dio la asistencia a Radamel Falcao García en el gol del descuento. El colombiano, de zurda y con potencia, batió a Santillo. El propio Abelairas anotó el tanto del empate, entrando por el segundo palo, empujando el balón dentro de la valla rival con total impunidad.
Y cuando el reloj de Lunati marcaba 41 minutos del segundo tiempo, Falcao García, en sociedad con el palo derecho rival y la complicidad de Santillo, decretó el tres a dos final y la locura descomunal en la tribuna visitante, que fue a alentar al campeón y que éste le devolvió el gesto con otro dignísima victoria.